domingo, 22 de noviembre de 2009

I


Esta es la última canción para Eurídice
Caronte ha tirado las amarras
y yo estoy partiendo

La cítara calcinó los árboles
la piel que en la noche
era un inmenso pájaro

Yo en sus ojos
Sembré la estrella transparente
la luz de los ciervos y las mañanas
Bebí de ese fruto la claridad impalpable
Encendí entre sus piernas
la naturaleza que ella tanto quiso

Yo en sus manos
predije este Hades, este insomnio perpetuo
estos parpados que son cenizas entre las aguas

La primera vez que te vi
Vestías como los ríos
Con una túnica transparente
Con unas sandalias que entre la bruma
Desataban el sueño

La primera vez que te vi
Eras un árbol inalcanzable dentro de ese cielo
Que jamás nos perteneció

En su cuerpo los caracoles, los peces resplandecían
Su sexo era un animal triste

Aparté las aguas de su pecho
Abrí el mar como un presagio

Quise encontrarte en esta ciudad inasible
Siguiendo tus pasos como estelas ardiendo
Quise encontrarte y tu voz jamás me volvió a anunciar el alba
Quise escucharla levantar en el viento
Un reino celeste
Quise nuevamente la canción perdida

La lluvia es una piel clara que incendia mis manos…

4 comentarios:

  1. Me gusta mucho ese poema, me inspira bastante melancolía y sobretodo me llevas a imaginar muchas cosas. Sigue así¡¡¡¡¡

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  2. Me gusta mucho, me inspira bastante melancolía, y sobretodo me lleva a imaginar muchas cosas. Sigue así amiguito ¡¡¡¡¡

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  3. Ese estilo te gusta mucho no? Si lo llevas asi saldran buenas cosas, como sabes lo mio es mas urbano y con mucho humo en las palabras

    Espero unos vinos tio

    saludos

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  4. Escribes de manera muy peculiar y aun no me atrevo a poner eun adjetivo.
    Visitare este mas espacio con algo mas de frecuencia.

    Gracias por la visita y gracias por las palabras.

    Saludos.

    ps. Tildes omitidas.

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