
Esta es la última canción para Eurídice
Caronte ha tirado las amarras
y yo estoy partiendo
La cítara calcinó los árboles
la piel que en la noche
era un inmenso pájaro
Yo en sus ojos
Sembré la estrella transparente
la luz de los ciervos y las mañanas
Bebí de ese fruto la claridad impalpable
Encendí entre sus piernas
la naturaleza que ella tanto quiso
Yo en sus manos
predije este Hades, este insomnio perpetuo
estos parpados que son cenizas entre las aguas
La primera vez que te vi
Vestías como los ríos
Con una túnica transparente
Con unas sandalias que entre la bruma
Desataban el sueño
La primera vez que te vi
Eras un árbol inalcanzable dentro de ese cielo
Que jamás nos perteneció
En su cuerpo los caracoles, los peces resplandecían
Su sexo era un animal triste
Aparté las aguas de su pecho
Abrí el mar como un presagio
Quise encontrarte en esta ciudad inasible
Siguiendo tus pasos como estelas ardiendo
Quise encontrarte y tu voz jamás me volvió a anunciar el alba
Quise escucharla levantar en el viento
Un reino celeste
Quise nuevamente la canción perdida
La lluvia es una piel clara que incendia mis manos…
Caronte ha tirado las amarras
y yo estoy partiendo
La cítara calcinó los árboles
la piel que en la noche
era un inmenso pájaro
Yo en sus ojos
Sembré la estrella transparente
la luz de los ciervos y las mañanas
Bebí de ese fruto la claridad impalpable
Encendí entre sus piernas
la naturaleza que ella tanto quiso
Yo en sus manos
predije este Hades, este insomnio perpetuo
estos parpados que son cenizas entre las aguas
La primera vez que te vi
Vestías como los ríos
Con una túnica transparente
Con unas sandalias que entre la bruma
Desataban el sueño
La primera vez que te vi
Eras un árbol inalcanzable dentro de ese cielo
Que jamás nos perteneció
En su cuerpo los caracoles, los peces resplandecían
Su sexo era un animal triste
Aparté las aguas de su pecho
Abrí el mar como un presagio
Quise encontrarte en esta ciudad inasible
Siguiendo tus pasos como estelas ardiendo
Quise encontrarte y tu voz jamás me volvió a anunciar el alba
Quise escucharla levantar en el viento
Un reino celeste
Quise nuevamente la canción perdida
La lluvia es una piel clara que incendia mis manos…
