sábado, 2 de enero de 2010

III




Sobre sus párpados
las ciudades se renombran

Sus manos se consumen en la pira celeste
que la noche levanta

Espejea su cuerpo / como el mar
la memoria es un árbol inmenso
que ella guarda entre sus piernas

Enciende la hebra clara
con que se hacen los sueños

El corazón de los desamparados
se ilumina en sus manos...

Ella me dice que será despertada
por algún cazador al pie del abismo
y aterrada volvería a buscar la luz con que soñó

Me dice que la bese y de mi aliento
las playas emerjan
que reformemos nuevamente los cielos

Sus ojos me traen
una mañana llena de águilas ...

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